Preguntas frecuentes

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LOS ESTUDIOS CLÍNICOS DE COVID-19

Tenemos varios procedimientos activados para proteger tanto a nuestros pacientes como a nuestro personal. Estos incluyen mantener el distanciamiento social, seguir las pautas de prevención (tales como cubiertas para la cara), higienización, toma de temperatura y un aumento en la limpieza de la clínica.

Además, algunos de los procedimientos del estudio podrían efectuarse de forma electrónica, por teléfono o por videoconferencia.

No. Inscribiremos a personas que tengan más probabilidades de estar expuestas a una infección por SARS-CoV-2 y a la enfermedad de COVID-19 en sus vidas cotidianas, como en el lugar donde trabajan. Algunos participantes recibirán la vacuna, y otros recibirán un placebo, que es una solución salina estéril sin ninguna vacuna en ella; así están diseñados los «ensayos controlados aleatorizados». Creemos que algunas personas estarán expuestas al virus en sus vidas cotidianas y que podrían enfermarse. Compararemos los dos grupos para ver si hay menos personas que se enferman en el grupo vacunado que en el grupo de placebo. Así es como sabremos si la vacuna funciona.
No, no se puede contagiar de COVID-19 con una vacuna contra la COVID-19 ni ningún otro producto de estudio que pongamos a prueba.

Las vacunas que ponemos a prueba no contienen coronavirus tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), que es el virus que causa la enfermedad de coronavirus 2019 (COVID-19). En cambio, estas vacunas utilizan imitaciones de trozos del virus hechas por el hombre. La idea es la de engañar al sistema inmunitario de su cuerpo para crear una respuesta a una amenaza que no está presente. Con algo de suerte, luego, si alguna vez usted está expuesto al SARS-CoV-2, su cuerpo sabrá cómo luchar contra él.

Piense en esto como si fueran partes de un auto. Si alguien le diera un volante y unos neumáticos, usted sabría que son partes de un auto y podría practicar conducir o cambiar un neumático. Pero no podría usar solo aquellas partes para atravesar el puente de la Bahía de San Francisco.

Si, personas que participan en el estudio serán compensado por su tiempo, transportación, y cualquier inconveniencia. Se le pagara hasta $150 por cada visita, dependiendo en la visita. También se le proveerá examen de COVID-19 por gratis.
Todas las vacunas pueden causar fiebre, resfrío, sarpullidos, dolores, náusea, dolor de cabeza, mareos y sensación de cansancio. Las vacunas también pueden causar dolor, enrojecimiento, hinchazón o picazón donde usted recibió la inyección. La mayoría de las personas siguen pudiendo llevar a cabo las actividades que planearon después de recibir una vacuna. Rara vez, las personas pueden experimentar efectos colaterales que limitan sus actividades normales o que les hacen ir al doctor.

Rara vez, una vacuna puede causar una reacción alérgica, incluidos sarpullidos, urticaria o dificultad para respirar. Las reacciones alérgicas pueden suponer una amenaza para la vida. Debería contarnos si usted tuvo alguna vez alguna mala reacción a cualquier inyección o vacuna. Podría haber otros efectos colaterales que aún desconocemos.

Muchas veces buscamos personas para que se inscriban en más de un estudio al mismo tiempo. Cuando se comunique con nosotros, podremos averiguar cuál estudio es más adecuado para usted. Los estudios pueden durar de varios meses a algunos años.
No. Nos hacen falta y queremos participantes de toda el área de la Bahía de San Francisco. Sin embargo, deberán presentarse en nuestra clínica en San Francisco para sus visitas.
La respuesta inmediata es que no sabemos. Podría tomar una cantidad de tiempo reducida o varios años Sí sabemos que una vacuna contra la COVID-19 es la única manera para que detengamos esta pandemia y, para encontrar una vacuna, necesitamos que miles de personas como usted se ofrezcan como voluntarios para los estudios de investigación.
En este momento, todos nuestros estudios de COVID-19 están patrocinados por la Red de Prevención contra la COVID-19 (en inglés, Coronavirus Prevention Network-CoVPN), que está financiada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (en inglés, National Institute of Allergy and Infectious Diseases-NIAID).
Todas las actividades de investigación [nombre de clínicas e instituciones] cumplen por completo con los estándares internacionales de protección ética para estudios de investigación. Recibimos y prestamos atención a los comentarios de nuestro grupo asesor comunitario, y el consejo de revisión institucional de la UCSF supervisa los estudios a lo largo de todo el proceso. Tomamos muchas medidas para proteger su privacidad.

La seguridad de los participantes siempre es nuestra máxima prioridad. Antes de que se inscriban, les pedimos a los participantes que completen un proceso que se llama consentimiento informado, durante el cual se informan del todo sobre los riesgos, beneficios y responsabilidades de la participación en un estudio. Le contamos todo lo que necesita saber por adelantado.

Los participantes tienen acceso al personal del estudio en todo momento para abordar cualquier pregunta o preocupación. Los participantes pueden retirarse del estudio en cualquier momento.

Además, durante esta época de COVID, estamos tomando medidas de seguridad adicionales en nuestra clínica.

Contrariamente a los conejillos de Indias, las personas pueden decir sí o no a la hora de sumarse a un estudio. Todos los voluntarios del estudio completan un proceso que se llama consentimiento informado, que garantiza que entienden todo sobre los riesgos y beneficios de la participación en un estudio, y a dichos voluntarios se les recuerda que pueden dejar el estudio en cualquier momento sin perder ninguno de sus derechos o beneficios.
No hay vacunas aprobadas contra el coronavirus tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), que es el virus que causa la enfermedad de coronavirus 2019 (COVID-19). Los científicos están trabajando de manera muy ardua para desarrollar una vacuna y un anticuerpo y para llevar a cabo la investigación que determine si son seguros y eficaces contra el SARS-CoV-2.
No. Queremos asegurarnos de que el acceso a la vacuna es justo y equitativo. Para poder encontrar una vacuna que funcione en cualquier tipo de persona, es necesario ponerla a prueba en todo tipo de personas. Esto es particularmente cierto para los grupos de personas que se han visto afectadas con más severidad por la pandemia de COVID-19. Proteger el bienestar de los voluntarios del estudio es la principal responsabilidad en cualquier estudio, y trabajamos para asegurarnos de que nuestros estudios sigan los estándares éticos más elevados. Estos estudios se llevan a cabo en colaboración con científicos, investigadores locales y representantes de comunidades, con la supervisión de grupos de ética y regulación en cada país. Muchos estudios se efectúan en África subsahariana, Europa, Norteamérica y Sudamérica de manera simultánea, y siguen los mismos procedimientos y estándares internacionales sin importar el lugar en el que el estudio se lleva a cabo.
No. Las vacunas que se ponen a prueba son productos preventivos. Se deben poner a prueba en voluntarios que no tienen COVID-19 porque el objetivo es mantener a las personas sanas.
Es cierto que muchas veces las vacunas tienen efectos colaterales, pero estos suelen ser temporales (como dolor en el brazo, febrícula y dolores musculares) y desaparecen al cabo de uno o dos días.

Muchos estudios han demostrado que no existe relación entre las vacunas y el autismo. Y se descubrió que el estudio que se suele tomar como referencia para demostrar una relación entre las vacunas y el autismo es un fraude. Tampoco hay relación entre la vacunación en los niños y el autismo. Se ha descubierto que, desde entonces, el doctor británico que originalmente publicó el hallazgo sobre vacunas y autismo había falsificado su información y se le revocó su licencia para ejercer la medicina. El valor de la protección entre las personas vacunadas y el público ha hecho que las vacunas sean una de las mejores medidas de la historia en materia de salud, únicamente detrás del acceso a una fuente de agua potable.

PREGUNTAS SOBRE LA COVID-19

Un coronavirus novel es un nuevo coronavirus que no se había identificado antes en las personas. El nuevo virus, llamado coronavirus tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave, también conocido como SARS-CoV-2, causa la enfermedad de coronavirus 2019, también conocida como COVID-19. Esto no es lo mismo que los coronavirus que normalmente infectan a las personas y causan enfermedades moderadas, como el resfrío común.
No. El SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, puede infectar a personas de todas las edades. Sin embargo, las personas mayores y las personas con enfermedades crónicas tienen mayores probabilidades de enfermarse.
No. La COVID-19 puede afectar a cualquier, sin importar su raza o etnia. Sin embargo, los datos muestran que impacta de forma desproporcionada a las comunidades de personas negras, latinas y nativas de los Estados Unidos. Este se debe en buena medida a factores sociales y estructurales que impactan a algunas comunidades más que a otras. Estos factores incluyen pobreza, desigualdad de acceso a una vivienda, acceso insuficiente a cuidados médicos y recursos limitados, entre otros.
No. Los antibióticos ayudan a detener infecciones bacterianas y no son efectivos contra los virus, como el SARS-CoV-2.
No. Algunas personas que se contagian de SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, experimentan síntomas similares a los de una gripe. Sin embargo, la COVID-19 actualmente tiene una tasa de mortalidad más alta que la gripe y su difusión es más fácil que la de una gripe.
Sí. Los científicos han descubierto que las personas que tienen SARS-CoV-2 y no presentan síntomas (en otras palabras, son asintomáticas) aún pueden transmitir el SARS-CoV-2 a otros. De hecho, las personas infectadas de SARS-CoV-2 parecen ser más contagiosas en los dos días previos al inicio de los síntomas.
La FDA está analizando varias drogas como tratamientos potenciales, pero aún no se ha aprobado nada para tratar o prevenir la COVID-19. La FDA también está identificando tratamientos, tales como el Remdesivir, para ayudar a aliviar los síntomas y ayudar a que las personas se recuperen más rápido. El Remdesivir tiene una autorización de la FDA para uso de emergencia entre pacientes hospitalizados con un caso severo de COVID-19.
Las mascarillas pueden reducir sus probabilidades de contraer SARS-CoV-2, aunque el propósito primario de las mascarillas es el de proteger a los demás de usted mismo/a en el caso de que usted esté infectado/a, especialmente si usted no presenta síntomas. Se recomienda que el público use cubiertas para la cara, incluidas mascarillas hechas en casa, para ayudar a prevenir la transmisión del virus a otras personas.
Las vacunas contra otras enfermedades no ofrecen protección contra el SARS-CoV-2- Este es un nuevo virus que va a requerir de su propia vacuna, y los investigadores están trabajando para desarrollar una vacuna segura y efectiva.
Hay cosas simples que puede hacer para mantenerse a sí mismo/a y a otras personas en buen estado de salud. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por no menos de 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser, estornudar, ir al baño y antes de comer o preparar la comida. Cuando esté en público, use una mascarilla que cubra su boca y nariz. Evite tocarse los ojos, nariz y boca con las manos sin lavar. Quédese en casa cuando esté enfermo/a. Cúbrase con un pañuelo cuando tosa o estornude; luego deseche el pañuelo. Manténgase a seis pies de distancia (aproximadamente dos metros) de otras personas cuando salga a un espacio público.
No. Puede ayudar a detener la COVID-19 al saber los signos y síntomas, que pueden incluir:

  • Fiebre
  • Tos
  • Falta de aire
  • Resfrío
  • Dolor de garganta
  • Pérdida reciente de gusto y/u olfato

Buscar asistencia médica de inmediato si usted o alguien a quien ha estado expuesto tiene signos de alerta de emergencia, incluidos:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor persistente o sensación de opresión en el pecho
  • Estado reciente de confusión o dificultad para despertarse del sueño
  • Labios o cara azulados

Esta lista NO incluye todos los síntomas y se actualiza a medida que se va agregando más información. Visite la página de síntomas de coronavirus y autoverificación (en inglés, self-checker) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (en inglés, Centers for Disease Control and Prevention, CDC). para más información. Consulte con su proveedor de servicios de salud para cualquier otro síntoma severo o preocupante.